"Mi gran enemigo es el peatón, no el auto. Cuando voy a mi trabajo por la avenida Del Libertador, pedalear por la ciclovía es un estrés, y eso que no hay coches", me dijo, y enseguida me reconocí en la tensión que Fugazza sufre arriba de esa bicisenda, la de Libertador, que no corre a lo largo de la avenida, sino que serpentea por medio de la vereda, con todo lo embarazoso -paseadores de perros, señoras que hacen la compra, abuelitos caminando- que eso supone para alguien que no va de paseo, sino al trabajo. Y desde esa perspectiva, se entiende por qué los ciclistas expertos se oponen a las ciclovías en Buenos Aires y otras ciudades del mundo: levantan una proclama más o menos parecida a "somos bicicletas y queremos bicicletear por la calle".
Diagnóstico: en Buenos Aires -todavía- no hay cultura ciclística. Conclusión: en las bicisendas se infiltra de todo. Dos ejemplos al azar: en Virrey Ceballos, altura avenida Belgrano, hay que eludir un grupo electrógeno; y en Carlos Calvo, esquina Dean Funes, hay que sortear las cuadrillas de Edenor. El cóctel de intrusos se alimenta con volquetes, contenedores, basura acumulada, motoqueros -en especial los temerarios chicos del delivery de la pizza- y, no menos peligrosos, los peatones distraídos, que, al igual que los ciclistas, sólo les temen a los autos y a los colectivos y se descuidan del andar de las bicicletas. Y así fue, en el momento menos esperado, que se desencadenó el choque.
#LATATAMOTOROCK Programa de radio que hacemos Motociclistas para Motociclistas. Jueves de 22 a 24 hora Argentina por http://uptownradio.com.ar/ MOTOCICLISMO y ROCK *Agenda de eventos *Temas de interés *Lo mejor del Custom *Moto Solidario *Bandas de Rock Conducción y Producción: Marcela La Tata Perez www.uptownradio.com.ar Desde Estudio Moliere Recoleta transmite Uptown Radio Broadcasting | Communication Media
lunes, 31 de octubre de 2011
miércoles, 19 de octubre de 2011
Ocuparse vs. Preocuparse
Nuestra mente tiene la increíble capacidad de inventar todo tipo de historias –incluso muchas veces ficticias– sobre lo que podría ocurrir si tomamos determinadas decisiones.
Lo cierto sin embargo, es que muchos de los problemas que tenemos en nuestra vida, ni siquiera ocurren, y es precisamente por estar preocupados por ellos.
No digo que vamos a cerrar los ojos ante el “realismo” de nuestra situación, a decir que todo anda bien y a quedarnos quietos ante lo que nos aqueja. Pero si es importante en ocasiones darle cierta madurez a nuestros análisis y conclusiones sobre el presente y el futuro de nuestras acciones.
Ocuparse
Quizás si existe algo de lo que se trate este blog, es de ocuparse.
Hablamos todo el tiempo de fijarse metas y llevarlas a cabo correctamente. De realizar planes para nuestro desarrollo personal, de tomar nuestras propias decisiones, de controlar nuestra mente inconsciente y de fortalecer nuestra relación con nuestro entorno y quienes nos rodean.
Todo esto forma parte de ocuparse, el simple hecho de estar al frente del timón de nuestra vida, de controlar el rumbo de nuestras acciones con determinación y firmeza, sin importar lo que piensen o digan otros al respecto.
Muchas veces tendremos que incluso desilusionar a muchas personas en este proceso, debido a que no todos los seres humanos percibimos al mundo de la misma manera. Lo que es bueno para algunos es un desastre para otros.
Ocuparse vs. Preocuparse
Ocuparse vs. Preocuparse
Preocuparse
Preocuparse por otra parte, es algo natural en nosotros los seres humanos y en muchos animales, de hecho.
Es quizás el resultado de que todavía existan mecanismos reactivos naturales que se encuentran obsoletos debido a la lenta evolución que ocurre en nuestro aprendizaje como especie.
Técnicamente, preocuparse es: Pre-Ocuparse. Es decir, si fuésemos optimistas, diríamos que preocuparse es bueno porque tomamos acción y planeamos –antes de.
Sin embargo esto no es cierto para el sentido estricto de la misma palabra. En realidad lo que ocurre cuando nos preocupamos, es que nuestro cerebro completa la escena sin haberla siquiera vivido.
Esto ocurre por ejemplo cuando una persona duda de su pareja, y al preocuparse, antes siquiera de conocer la verdad, se forma una historia completa basada en los celos y esto hace que su actitud cambie e incluso que se generen roces y hasta el rompimiento de la relación.
Muchas veces nos preocupamos tanto que nuestras preocupaciones se vuelven realidad, este es quizás el caso más irónico de todos, porque refuerza nuestra creencia de que al preocuparnos tenemos razón.
Pero si lo analizamos desde el punto de vista de la Ley de la Atracción, tiene mucho sentido que esas preocupaciones se conviertan en nuestra realidad, simplemente por el hecho de que nos enfocamos con mucha pasión en lo malo y lo interiorizamos todo el tiempo, al punto de que eso es lo que terminamos atrayendo a nuestras vidas.
Recuerda que todo lo que ocurre en tu vida ha sido decisión tuya. Tanto lo bueno como lo malo lo has atraído hacia ti y lo seguirás atrayendo.
Recomendaciones
Si realmente quieres forjar un mejor futuro, deja de preocuparte. Las preocupaciones no son famosas por resolver problemas, lograr el éxito y llevarnos a nuestro desarrollo personal. Son famosas por ponernos en un estado negativista, llenarnos de malas expectativas y entonarnos en una frecuencia de fracaso y no de éxito.
Si te encuentras preocupándote por algo ¡Detente!
Deja de preocuparte y ocúpate.
Si tienes un problema que te aqueja, en vez de ponerte a pensar en todo lo malo que podría ocurrir a raíz de dicho problema, diseña un plan de acción para minimizar su impacto, tomar una lección para tu propio aprendizaje y evitar cometer el error alguna vez en el futuro.
Piensa en el Desarrollo Personal como un atajo a ocuparte de lo que te preocupa, el día que dejes de preocuparte, notarás la increíble diferencia. No forjarás un mejor destino preocupándote. Sólo forjarás una mayor cobardía con dicha actitud.
Fuente http://www.sebascelis.com/ocuparse-vs-preocuparse/
Lo cierto sin embargo, es que muchos de los problemas que tenemos en nuestra vida, ni siquiera ocurren, y es precisamente por estar preocupados por ellos.
No digo que vamos a cerrar los ojos ante el “realismo” de nuestra situación, a decir que todo anda bien y a quedarnos quietos ante lo que nos aqueja. Pero si es importante en ocasiones darle cierta madurez a nuestros análisis y conclusiones sobre el presente y el futuro de nuestras acciones.
Ocuparse
Quizás si existe algo de lo que se trate este blog, es de ocuparse.
Hablamos todo el tiempo de fijarse metas y llevarlas a cabo correctamente. De realizar planes para nuestro desarrollo personal, de tomar nuestras propias decisiones, de controlar nuestra mente inconsciente y de fortalecer nuestra relación con nuestro entorno y quienes nos rodean.
Todo esto forma parte de ocuparse, el simple hecho de estar al frente del timón de nuestra vida, de controlar el rumbo de nuestras acciones con determinación y firmeza, sin importar lo que piensen o digan otros al respecto.
Muchas veces tendremos que incluso desilusionar a muchas personas en este proceso, debido a que no todos los seres humanos percibimos al mundo de la misma manera. Lo que es bueno para algunos es un desastre para otros.
Ocuparse vs. Preocuparse
Ocuparse vs. Preocuparse
Preocuparse
Preocuparse por otra parte, es algo natural en nosotros los seres humanos y en muchos animales, de hecho.
Es quizás el resultado de que todavía existan mecanismos reactivos naturales que se encuentran obsoletos debido a la lenta evolución que ocurre en nuestro aprendizaje como especie.
Técnicamente, preocuparse es: Pre-Ocuparse. Es decir, si fuésemos optimistas, diríamos que preocuparse es bueno porque tomamos acción y planeamos –antes de.
Sin embargo esto no es cierto para el sentido estricto de la misma palabra. En realidad lo que ocurre cuando nos preocupamos, es que nuestro cerebro completa la escena sin haberla siquiera vivido.
Esto ocurre por ejemplo cuando una persona duda de su pareja, y al preocuparse, antes siquiera de conocer la verdad, se forma una historia completa basada en los celos y esto hace que su actitud cambie e incluso que se generen roces y hasta el rompimiento de la relación.
Muchas veces nos preocupamos tanto que nuestras preocupaciones se vuelven realidad, este es quizás el caso más irónico de todos, porque refuerza nuestra creencia de que al preocuparnos tenemos razón.
Pero si lo analizamos desde el punto de vista de la Ley de la Atracción, tiene mucho sentido que esas preocupaciones se conviertan en nuestra realidad, simplemente por el hecho de que nos enfocamos con mucha pasión en lo malo y lo interiorizamos todo el tiempo, al punto de que eso es lo que terminamos atrayendo a nuestras vidas.
Recuerda que todo lo que ocurre en tu vida ha sido decisión tuya. Tanto lo bueno como lo malo lo has atraído hacia ti y lo seguirás atrayendo.
Recomendaciones
Si realmente quieres forjar un mejor futuro, deja de preocuparte. Las preocupaciones no son famosas por resolver problemas, lograr el éxito y llevarnos a nuestro desarrollo personal. Son famosas por ponernos en un estado negativista, llenarnos de malas expectativas y entonarnos en una frecuencia de fracaso y no de éxito.
Si te encuentras preocupándote por algo ¡Detente!
Deja de preocuparte y ocúpate.
Si tienes un problema que te aqueja, en vez de ponerte a pensar en todo lo malo que podría ocurrir a raíz de dicho problema, diseña un plan de acción para minimizar su impacto, tomar una lección para tu propio aprendizaje y evitar cometer el error alguna vez en el futuro.
Piensa en el Desarrollo Personal como un atajo a ocuparte de lo que te preocupa, el día que dejes de preocuparte, notarás la increíble diferencia. No forjarás un mejor destino preocupándote. Sólo forjarás una mayor cobardía con dicha actitud.
Fuente http://www.sebascelis.com/ocuparse-vs-preocuparse/
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